DIY. Do it yourself

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La fisolsofía DIY, Házlo tu mismo es una herramienta muy importante a la hora de portenciar las idionidades de una persona ya que pueden estimular cada una de nuestras inteligencias.

Andar 30 minutos al día, comer de forma equilibrada, no tomar el sol en exceso. Son ya consejos de salud que estamos acostumbrados a escuchar de los expertos, pero a partir de ahora debes incorporar un consejo más a la lista: El DIY (Do It Yourself), el hazlo tú mismo.

Si tienes peques en casa seguro que lo has escuchado muchas veces; a los pediatras, los pedagogos, los psicólogos o los maestros: El trabajo manual ayuda al desarrollo infantil. El DIY estimula y fortalece los procesos fundamentales del crecimiento.

Atención y concentración: Requiere que el niño ponga todo su interés en conseguir terminar la tarea, necesita observar, calcular y practicar desarrollando así su capacidad de concentración y atención.

Memoria y aprendizaje: Una de las mejores formas de aprender es experimentando las cosas por uno mismo. Los trabajos manuales por tanto ayudan a practicar y experimentar siendo una actividad ideal para estimular el aprendizaje. Si además están guiados por un adulto con temáticas educativas, conseguirás que el niño aprenda las materias escolares de forma amena en su tiempo de ocio.

Desarrollo cognitivo: Los niños aprenden a dominar su cuerpo y sus movimientos practicando, las actividades manuales son, por tanto, una excusa perfecta para que practiquen y se diviertan al mismo tiempo. Potenciar estas situaciones les ayuda a desarrollar la coordinación motriz, la soltura de los dedos o la capacidad de planificar el trabajo.

Creatividad: Sin duda el trabajo manual ayuda al desarrollar y canalizar su creatividad. Cuando somos pequeños nuestra imaginación es desbordante, a medida que crecemos, si no se entrena, se va perdiendo poco a poco, pero con práctica pueden ser unos grandes artistas.

Y si todo esto fuera poco, cuando los peques realizan actividades manuales aprenden a divertirse de forma sana y fortalecen los lazos sociales. Recuerda que cada edad tiene un desarrollo específico y debes proponerles actividades adaptadas a sus capacidades, que sean didácticas y educativas, sino sólo conseguirás que se frustren porque no pueden realizar la tarea o aprendan cosas que no deben.

Pero el Do it yourself no es sólo una actividad ideal para los niños. Los adultos también nos beneficiamos de las maravillas del DIY a otros niveles.

Combate el estrés: Vivimos en un mundo demasiado rápido, pasamos de una cosa a otra casi sin pensar y todo ello se refleja en nuestro estado de ánimo y nuestra salud física. Realizar actividades manuales ayuda a que cuerpo y mente se relajen y se concentren en una tarea para evadirse del resto.

Creatividad: El especialista e investigador Ken Robinson realizó un estudio sobre creatividad y determinó que nuestra creatividad se reduce notablemente a medida que crecemos. Realizar de forma frecuente trabajos manuales ayuda a que sigas manteniendo activas tus capacidades creativas.

Coordinación: Los reflejos y el desarrollo motriz no sólo es cosa de niños. Los adultos también necesitan seguir practicando.

Tanto en niños como en mayores las actividades manuales se han utilizado como terapia para tratar diferentes enfermedades. Por ejemplo en casos de Alzehimer o algún tipo de deficiencia trabajar con las manos ayuda a mantener la mente activa.